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| Paro de azafatas de LAN, más de 6000 pasajeros varados. |
Hace mucho tiempo que la sociedad padece protestas por diferentes reclamos que perjudican al transeunte, éste último que nada tiene que ver con decisiones políticas a las que se les atribuyen estas movilizaciones. Automovilistas descontentos por los cortes de calles, rutas, autopistas; personas enojadas por no lograr tomar un tren, micro o avión, jubilados indignados por no poder cobrar su dinero y encima esperando bastantes horas al sol con más de 30 grados de temperatura, empleados que llegan tarde a su trabajo, entre otras tantas cosas que acumulan bronca en la gente. No existe otro modelo de protesta en Argentina que no perjudique al vecino, compañero, amigo, conocido, compatriota, habitante del país.
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| El puente de Gualeguaychú, estuvo cuatro años cortado |
Es triste, sí, muy triste; pero es una realidad de la que hay que hacerse cargo y buscar alternativas. ¿No deberían reclamar frente a las casas, oficinas o despachos de los que se les atribuye las malas decisiones que perjudican a los diferentes sectores y así no fastidiar a otros ciudadanos?, sí, claro que sí. Nos atosigamos e irritamos mutuamente mientras los victimarios siguen con su rutina cotidiana, sufriendo a menor escala -muy menor- obstaculos que imponen los reproches comunitarios. "Nosotros nos comemos el caos y ellos -los políticos- se cagan de risa en su sillón del accionar nuestro", cuenta Diego, un chico de 25 años que todos los días se levanta a trabajar y conduce por la Avenida General Paz, quién además agrega: "Hace una semana estuve parado una hora y media porque