jueves, 30 de diciembre de 2010

Proteste, pero no moleste

Paro de azafatas de LAN, más de 6000 pasajeros varados.
Hace mucho tiempo que la sociedad padece protestas por diferentes reclamos que perjudican al transeunte, éste último que nada tiene que ver con decisiones políticas a las que se les atribuyen estas movilizaciones. Automovilistas descontentos por los cortes de calles, rutas, autopistas; personas enojadas por no lograr tomar un tren, micro o avión, jubilados indignados por no poder cobrar su dinero y encima esperando bastantes horas al sol con más de 30 grados de temperatura, empleados que llegan tarde a su trabajo, entre otras tantas cosas que acumulan bronca en la gente. No existe otro modelo de protesta en Argentina que no perjudique al vecino, compañero, amigo, conocido, compatriota, habitante del país.

El puente de Gualeguaychú, estuvo cuatro años cortado
Es triste, sí, muy triste; pero es una realidad de la que hay que hacerse cargo y buscar alternativas. ¿No deberían reclamar frente a las casas, oficinas o despachos de los que se les atribuye las malas decisiones que perjudican a los diferentes sectores y así no fastidiar a otros ciudadanos?, sí, claro que sí. Nos atosigamos e irritamos mutuamente mientras los victimarios siguen con su rutina cotidiana, sufriendo a menor escala -muy menor- obstaculos que imponen los reproches comunitarios. "Nosotros nos comemos el caos y ellos -los políticos- se cagan de risa en su sillón del accionar nuestro", cuenta Diego, un chico de 25 años que todos los días se levanta a trabajar y conduce por la Avenida General Paz, quién además agrega: "Hace una semana estuve parado una hora y media porque