Una vez más nos encontramos con una forma repudiable de hacer periodismo. Esa que prioriza la inmediatez de un rumor, antes de su confirmación; a la cual se llega, luego de que tres fuentes distintas manifiesten lo mismo. Es el caso de la turista australiana, Emma Kelly, que estuvo desaparecida por los senderos de Cajón del Azul y fue encontrada con vida dos días después en El Bolsón. No solo la prensa es la que debería hacer una autocrítica, mas no los investigadores; ambos repiten errores graves como ocurrió con la familia Pomar.
El 29 de diciembre pasado Infobae publicaba textualmente:
"Los rastrillajes fueron realizados por personal de las policías de Río Negro y Chubut, Gendarmería, bomberos y baqueanos, que utilizaron perros adiestrados.
A pesar de eso, quienes encontraron a Kevky habrían sido turistas que paseaban por el lugar.
Si bien el subcomisario Walter Lucero había informado horas antes que las brigadas ya habían rastrillado "ambas márgenes del río Azul y Blanco de sur a norte y viceversa", además de los refugios de la zona, la chica apareció en esa misma área."
Para empezar, el apellido es Kelly, no Kevky. Y respecto a los rastrillajes, si fueron con perros que pueden olfatear dólares o euros a la gente que viaja al exterior y si se hubiese buscado de manera minusiosa como lo requiere una situación de esta magnitud, Emma podría haber sido encontrada antes de que un civil se topara con ella, la asista y de aviso a la Policía.
En la misma fecha del árticulo anterior de Infobae, la agencia de noticias Télam fue un poco más cautelosa en un principio, pero se confundió dos días después:
"Una fuente de la Unidad Regional III de la policía rionegrina indicó a Télam que las heridas "son compatibles con las que provoca una caída, raspones de vegetación", aunque no descartan que haya sido atacada."
Télam - 31/12/2011:
"Kevky salió el lunes a la mañana a realizar una caminata por la zona del Cajón del Azul, sendero que nace a siete kilómetros de El Bolsón, y fue golpeada con suma violencia en la cabeza y violada por un hombre, luego de andar apenas tres kilómetros por una zona boscosa y despoblada."
Otra vez, aunque sea otro medio, confunden el apellido; además suben la apuesta asumiendo que fue ultrajada sexualmente por un individuo. El mismo día que Infobae comete la misma equivocación, pero corrige el apellido:
"El hombre fue puesto en libertad luego de que la víctima no lo identificara en la rueda de reconocimiento. El sospechoso había sido detenido a partir de una descripción brindada por la joven. Emma Kelly fue abusada sexualmente y estuvo perdida tres días.
[...]Walter Lucero, uno de los jefes policiales encargados de la investigación, informó a la prensa que Kelly fue abusada sexualmente y golpeada hasta perder el conocimiento. Luego, el agresor la dejó en el lugar y se fugó."
En esta publicación se menciona una fuente, el subcomisario Walter Lucero, quien antes de que se hagan los últimos peritajes para convalidar si fue o no violada, notificaba a la prensa dando por hecho algo que al final no fue así. Además de lo que se remarca al principio de esta nota en referencia a los rastrillajes.
Pero no solo Télam e Infobae fueron erráticos al momento de informar. La Nación y Página 12 también entraron en juego:
El primero emitiendo un árticulo el 30 de diciembre en el que se titulaba: "Confirman que la turista australiana fue abusada sexualmente".
"Según confirmó el Cuerpo Médico Forense de Bariloche la joven fue abusada sexualmente, se encuentra fuera de peligro y estable, pero continúa internada en el hospital de El Bolsón. Está siendo contenida por un equipo de psicólogos y asistida por médicos y la familia Meister, amigos de Emma, que el lunes radicaron la denuncia por su desaparición."
Una segunda fuente aparece en escena "el Cuerpo Médico Forense de Bariloche" que emitió una información falsa. Asimismo, el desacierto del diario La Nación respecto a la constatación de la agresión sexual.
Un día después Página 12 repite el mismo error y escribe mal el apellido:
"Un hombre de 30 años fue detenido y acusado ayer de haber atacado a golpes y abusado sexualmente de la turista australiana Emma Kevky, de 23, en El Bolsón."
Pasó año nuevo, pero igualmente siguieron las equivocaciones:
Infobae - 03/12/2012
"Emma Kevky, que permaneció desaparecida tres días en la localidad rionegrina de El Bolsón y fue víctima de un ataque y abuso sexual, presenta una “evolución positiva”, mientras continúa la investigación para encontrar al responsable.
[...]Meister aseguró que la familia tomó "muy bien" la decisión del juez de instrucción Miguel Gaimaro Pozzi de liberar al único detenido por el hecho, ya que la joven "está muy lúcida y dice que no es la persona" que la atacó y abusó sexualmente.
[...]El sábado, Kevky no pudo reconocer a un joven detenido en El Bolsón, sospechado como autor del ataque y abuso sexual, por lo que fue liberado.
[...]El cuerpo médico forense, en tanto, confirmó luego que la joven fue víctima de abuso sexual."
Dos veces escriben mal el apellido y en cuatro oportunidades se menciona "abuso sexual".
Reír o llorar, pero este diario el mismo día informaba titulando:
"La Justicia de Río Negro aclaró que la turista australiana no fue violada"
"La turista australiana que estuvo dos días desaparecida en un paseo de montaña cercano a El Bolsón, tras haber sido agredida por un hombre, no fue violada, según lo determinaron los últimos peritajes realizados a la víctima, informó la Justicia rionegrina.
El juez Miguel Ángel Gaimaro Pozzi, quien el sábado ordenó la libertad del único detenido en la causa porque no fue reconocido por Emma Kelly, recibió los resultados de los últimos peritajes realizados a la víctima que revelaron que ninguna de las lesiones sufridas son compatibles con el abuso sexual.
La semana pasada habían sido los propios funcionarios judiciales los que informaron a la prensa que la turista había sido golpeada en la cabeza y en el cuerpo, y dijeron que además había sido violada.
Sin embargo, hoy se informó oficialmente que las pericias del Cuerpo Médico Forense indicaron que no fue violada y ratificaron golpes y escoriaciones diversas en todo el cuerpo."
La Nación en su publicación del 3 de enero del 2012 confundía por primera vez el apellido de la turista y se contradecía con el encabezado que emitió en el árticulo del 30 de diciembre pasado ("Confirman que la turista australiana fue abusada sexualmente"):
"Confirman que la turista australiana no fue violada"
"El juez Miguel Angel Gaimaro Pozzi, quien el sábado ordenó la libertad del único detenido en la causa porque no fue reconocido por Emma Kevky, recibió los resultados de los últimos peritajes realizados a la víctima que revelaron que ninguna de las lesiones sufridas son compatibles con el abuso sexual, informó Télam"
Al día siguiente este mismo diario justificaba su error en las fuentes:
"Emma Kelly, la joven australiana que fue atacada la semana pasada en la zona del Cajón del río Azul, cerca de la localidad de El Bolsón, no fue violada por su agresor, según informó la justicia de la provincia de Río Negro.
El comunicado que difundió ayer la delegación de prensa del Poder Judicial de esa provincia consignó que el examen nuevo médico-ginecológico realizado a Emma Kelly por el Cuerpo Médico Forense constató "múltiples lesiones y excoriaciones en distintas partes del cuerpo". Sin embargo, según informa el mismo documento, no se encontraron "lesiones ni evidencias que indicaran que la víctima hubiera sido ultrajada sexualmente".
En principio, fuentes judiciales habían asegurado a la prensa que el peritaje médico había revelado que la joven australiana, de 23 años, había sido golpeada y violada; sin embargo, esa información fue descartada ahora por las autoridades de la investigación."
Punto y aparte; la reflexión:
Si bien en parte los distintos medios de comunicación tienen el derecho de culpar a las fuentes por la inexactitud de la información recibida, en ningún momento hacen un ejercicio de autocrítica, y junto con ella, un artículo que remarque las equivocaciones, denominado: "Fe de Erratas". De esta forma, podrán mirarse al espejo y disculparse por los datos falsos que fueron brindados a sus lectores.
Siempre justificaron estos desaciertos propios en personas que no son periodistas y que no deben tener mínimo tres fuentes para corroborar que lo manifestado sea verídico. Muy probablemente habrán otros diarios, radios y noticieros que fallaron también a la hora de comunicar.
No es el objetivo de este humilde redactor embestir contra estos cuatro medios por que sí. Que no se vea como oficialista o opositor. No; por eso se eligió para este ejercicio de autorregulación a sectores de la prensa que están enfrentados y que tienen una manera distinta de informar, tirando para un lado o para el otro.
La finalidad es contribuír a un mejor periodismo, de mayor calidad y credibilidad. Ojalá este artículo llegue a cada una de las redacciones de los diferentes diarios, y que el día de mañana, todos los trabajadores de la prensa se acostumbren a disculparse si su labor fue malo. Así como cualquier otro que esté en un rubro diferente.
Después de todo lo planteado anteriormente y sabiendo que tal vez fueron los mismos médicos forenses que le practicaron los peritajes de resultado positivo en un principio y negativos después respecto a la violación. Usted: ¿Confía en la última información?. ¿Ahora entiende cuando se hace énfasis en la calidad y credibilidad de lo que se comunica?.
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